jueves, 25 de octubre de 2018

Escuela: Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios
Maestra: Olga Maritza Durán González
Materia: Lógica
Alumno: Paulina Yareli Castro Moreno
Tema: Huella Ecológica 
 Grado y grupo: “1-I”
Especialidad: Administración de Recursos Humanos




HUELLA ECOLÓGICA
La huella ecológica (del inglés ecological footprint) es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.
Representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) e idealmente también el volumen de aire, necesarios para generar recursos y además para asimilar los residuos producidos por cada población determinada de acuerdo a su modo de vida, de forma indefinida. Estas medidas se pueden efectuar realizándose a diferentes escalas: individuo (la huella ecológica de una persona), poblaciones (la huella ecológica de una ciudad, de una región, de un país...), comunidades (la huella ecológica de las sociedades agrícolas, de las sociedades industrializadas, etc.).
El objetivo fundamental de calcular las huellas ecológicas consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y compararlo con la biocapacidad del planeta. Se trata, pues, de un indicador clave para la sostenibilidad.
La ventaja de medir la huella ecológica para entender la apropiación humana está en aprovechar la habilidad para hacer comparaciones. Es posible comparar, por ejemplo, las emisiones producidas al transportar un bien en particular con la energía requerida para el producto sobre la misma escala (hectáreas).

El análisis de huella ecológica es una manera innovadora y rigurosa de medir si los impactos de nuestro tipo de vida son sostenibles.
Nos hemos dado cuenta de         que consumimos más recursos de los que puede reponer la naturaleza y producimos más residuos de los que ella misma puede absorber de manera segura. Así que algunas veces se dice que la huella ecológica humana es muy grande.
El concepto de huella ecológica se originó en 1996, fruto de los estudios de William Rees y Mathis Wackernagel, interesados en hallar un lenguaje ecológico propio que permitiera medir la sustentabilidad de las formas de vida humanas y su relación directa e indirecta de las capacidades naturales de renovación. Lo hicieron a través de una serie de algoritmos.
Desde entonces se ha intentado implementar en métodos de medición globales, como la Global Footprint Network, que evalúa las distintas regiones del globo para establecer qué tan grande es su huella ecológica en comparación con el resto del mundo.
La huella ecológica se mide en una escala del 0 al 11, repartida entre las distintas actividades humanas productivas, una de las cuales es, principalmente, la absorción de residuos (como los gases producto de la quema de combustibles fósiles).
Igualmente, la huella puede medirse continental, regional, nacional, zonal, familiar o individualmente, ya que se trata de un modelo de medición comparativo.
De este método de medición se deducen nociones como el sobregiro ecológico, que es la demanda excesiva, muy superior a la capacidad ecológica de una superficie, de recursos naturales de un ecosistema.
En estos términos se piensa igual que el sobregiro de una tarjeta de crédito: no hay de dónde más extraer capacidades, pues las disponibles están copadas y se genera una suerte de “deuda” que cancelan otros individuos o naciones.
Existen tres tipos:
  • Huella ecológica directa. Aquella que contempla la acción directa, sin intermediarios, sobre las capacidades de la naturaleza.
  • Huella ecológica indirecta. Aquella que no incide directamente sobre las capacidades de la naturaleza, pero genera efectos que indirectamente sí lo hacen.
  • Huella ecológica colectiva. Aquella que es resultado de comunidades y regiones amplias, en las que se genera tanto huellas directas como indirectas a la vez.
Estas necesidades de superficie se contrastan con actividades indispensables para la humanidad como la agricultura, ganadería, pesca, bienes de consumo, consumo energético, etc.
https://www.caracteristicas.co/huella-ecologica/







CONTAMINACIÓN POR LA INDUSTRIA PETROLERA
La contaminación por petróleo se produce por su liberación accidental o intencionada en el  ambiente, provocando efectos adversos sobre el hombre o sobre el medio, directa o indirectamente.

La contaminación involucra todas las operaciones relacionadas con la explotación y transporte de hidrocarburos, que conducen inevitablemente al deterioro gradual del ambiente. Afecta en forma directa al suelo, agua, aire, y a la fauna y la flora.

Efectos sobre el suelo: las zonas ocupadas por pozos, baterías, playas de maniobra, piletas de purga, ductos y red caminera comprometen una gran superficie del terreno que resulta degradada.

Efectos sobre el agua: en las aguas superficiales el vertido de petróleo u otros desechos produce disminución del contenido de oxígeno, aporte de sólidos y de sustancias orgánicas e inorgánicas.
Efectos sobre el aire: por lo general, conjuntamente con el petróleo producido se encuentra gas natural. La captación del gas está determinada por la relación gas/petróleo, si este valor es alto, el gas es captado y si es bajo, es venteado y/o quemado por medio de antorchas

Efectos sobre la flora y la fauna: la fijación de las pasturas depende de la presencia de arbustos y matorrales, que son los más afectados por la contaminación con hidrocarburos. A su vez estos matorrales proveen refugio y alimento a la fauna adaptada a ese ambiente. Dentro de la fauna, las aves son las más afectadas, por contacto directo con los cuerpos de agua o vegetación contaminada, o por envenenamiento por ingestión. El efecto sobre las aves puede ser letal.
Si la zona de explotación es costera o mar adentro el derrame de hidrocarburos produce daños irreversibles sobre la fauna marina.
Efectos del transporte de petróleo: el transporte de hidrocarburos es el que ha producido los mayores accidentes con graves consecuencias ecológicas.
La contaminación por petróleo es uno de los problemas ambientales que mas ocurren en los últimos años, esto ocurre por el mal manejo de la industria por la poca seguridad en el manejo del crudo y en este aspecto podemos hablar de casos puntuales sobre lo que ocurre en los países de nuestro continente Americano!
Uno de los últimos grandes desastres de la industria petrolera fue el derrame de crudo en el Golfo de México siendo el peor en la historia de Estados Unidos y mucho mayor que el provocado por el accidente del petrolero Exxon Valdez en Alaska en 1989, que vertió más de 40 millones de litros, según los científicos. A pesar de los esfuerzos de BP por ocultar las consecuencias, cifras alarmantes se revelan y comienzan a dar cara a la dimensión del desastre ambiental que se ha provocado.
Frente a la incompetencia de BP y de las autoridades Estadounidenses para frenar el más grande derrame de petróleo en la historia, y con ello contener la devastación ecológica que esta provocando, los datos duros comienzan a salir, a pesar de los esfuerzos de BP por bloquear su difusión, y con ello nos damos cuenta de las consecuencias que este desastre ambiental implicará.
La contaminación por petróleo en las aguas oceánicas, provoca una película impermeable que afecta rápidamente a al fauna marina, en especial a los mamíferos y aves. Pero también impide el intercambio gaseoso y el pasaje de la luz solar, elementos que emplea el fitoplancton en la fotosíntesis.
Los animales y ecosistemas mas afectados por los derrames de Petróleo en los océanos suelen ser los ecosistemas que dependen de algas y plantas. Las praderas marinas suelen verse muy afectadas. También los arrecifes de coral, porque muchas de las algas que viven en simbiosis con los corales pueden morir. Sufren, sobre todo, las especies que viven fijas en el sustrato como las esponjas -y los corales también que no pueden huir frente a una agresión de este tipo.




ECONOMÍA ECOLÓGICA
La economía ecológica (en adelante EE) es la ciencia de la gestión sostenible o el estudio y valoración de la (in)sostenibilidad. ​ Es un conjunto de modelos de producción integral e incluyente que toma en consideración variables ambientales y sociales. A diferencia de la economía marrón que es la administración eficaz y razonable de los bienes que se basa en la persecución del crecimiento económico a través del uso óptimo de insumos y factores de producción. ​ La EE no es una rama de la teoría económica, sino un campo de estudio interdisciplinario, lo que quiere decir que cada experto en una ciencia conoce un poco de otras disciplinas, con la finalidad de fusionar conocimientos​ que permitan afrontar mejor los problemas, ya que el enfoque económico convencional no se considera adecuado. Sin embargo, está abierta también a no científicos. Artículo introductorio en ICE:
El problema básico que estudia es la sostenibilidad de las interacciones entre los subsistemas económicos y el macro sistema natural. Dicha sostenibilidad, entendida como la capacidad de la humanidad para vivir dentro de los límites ambientales, es enfocada como metabolismo social (la sociedad toma materia, energía e información de la naturaleza y le expulsa residuos, energía disipada e información aumentando la entropía). Es imposible encontrar la sostenibilidad a través de la concepción de mercado de la economía convencional.
La EE, pues, estudia las relaciones entre el sistema natural y los subsistemas sociales y económicos, incluyendo los conflictos entre el crecimiento económico y los límites físicos y biológicos de los ecosistemas; debido a que la carga ambiental de la economía aumenta con el consumo y el crecimiento demográfico. Los economistas ecológicos adoptan posturas muy críticas con respecto al crecimiento económico, los métodos e instrumentos de la economía tradicional y los desarrollos teóricos que proceden de ésta como la economía ambiental y la economía de recursos naturales.
El interés en la naturaleza, la justicia y el tiempo son características definitorias de la EE. Estos aspectos son dejados de lado por la economía convencional.
En ocasiones se le denomina economía verde, enfoque ecointegrador (Naredo)  o bioeconomía (Georgescu-Roegen) , ​ y se encuentra en amplio contraste con las escuelas de pensamiento de la economía, denominándolas como economía convencional (mainstream economics) o economía neoclásica por el predominio de esta escuela en la actualidad.
CÓMO CALCULAR LA HUELLA ECOLÓGICA
La huella ecológica mide cuánta tierra y agua utilizamos para producir todos los recursos que consumimos y para absorber los desechos que generamos, utilizando una unidad de medida que relaciona cantidades de superficie de suelo (hectáreas) con población (país, pueblo, familia). El resultado se expresa en hectáreas de suelo necesarias para toda la población o para cada individuo.
Pero cómo se mide
1º. A la hora de realizar el cálculo, primero se delimita la dimensión del estudio: se decide si se quiere estudiar la huella ecológica de una persona o de una familia, una ciudad, un país.
2º. Después se calcula cuánto consume de energía, alimentos, materias primas y suelo esa unidad de población elegida. Lo más difícil es saber la superficie de terreno necesaria para producir el resultado del paso anterior. Para ello se utilizan unas tablas estandarizadas.
3º. Y por último, se suman todas las superficies, y el resultado se divide por el número de habitantes o la unidad seleccionada.
Cuando se analiza la huella ecológica de un país se puede ver que los habitantes de ciertos países disponen de más hectáreas de suelo para mantener su nivel de vida que aquéllas que le corresponde dada la dimensión de su territorio. Esas hectáreas de más vienen de los países cuya huella ecológica es menor a la media y de las producciones futuras de la tierra; esto se traduce en que hay poblaciones que se están apropiando de superficies fuera de su territorio o que están haciendo uso de recursos de generaciones futuras.
La realidad del planeta nos muestra que, en su conjunto, la huella ecológica de toda la población mundial sobrepasa en un 30% la capacidad de carga del planeta. Esto nos advierte del ritmo al que estamos agotando los recursos de nuestro planeta y la distribución espacial de este consumo.Como ciudadanos del mundo nos interesa disminuir todo lo que podamos nuestra huella ecológica y para ello será necesario que se sigan desarrollando y potenciando hábitos de vida más sostenibles como el ahorro de energía y agua, adecuada gestión de los residuos...https://twenergy.com/a/como-calcular-la-huella-ecologica-192