Maestra: Olga Maritza Durán González
Materia: Lógica
Alumno: Paulina Yareli Castro Moreno
Tema: Problemática del agua
Subtema: Problemática del agua a nivel nacional
Grado y grupo: “1-I”
Introducción
Esta problema que se nos
presenta en la actualidad es un tema que cada día ocupa más la atención de
científicos, técnicos, políticos y en general, de muchos de los habitantes del
planeta.
La escasez de este vital líquido
obliga a reiterar nuevamente una llamada a la moderación de consumo por parte
de la población a nivel mundial, ya que sin su colaboración los esfuerzos
técnicos que llevan a cabo algunas organizaciones resultarían insuficientes.
Sólo muy poca agua es utilizada
para el consumo del hombre, ya que: el 90 % es agua de mar y tiene sal, el 2 %
es hielo y está en los polos, y sólo el 1 % de toda el agua del planeta es
dulce, encontrándose en ríos, lagos y mantos subterráneos. Además el agua tal
como se encuentra en la naturaleza, para ser utilizada sin riesgo para el
consumo humano requiere ser tratada, para eliminar las partículas y organismos
que pueden ser dañinos para la salud. Y finalmente debe ser distribuida a
través de tuberías hasta tu casa, para que puedas consumirla sin ningún
problema ni riesgo alguno.
El problema del agua: ¿Escasez o
irresponsabilidad?
Es malgastada, contaminada y
usada indiscriminadamente en la mayoría de los países, situación que se agrava
por el crecimiento poblacional.
El agua es un recurso vital
renovable afectado por dos millones de toneladas de desechos que le son
arrojados diariamente. Según un informe de las Naciones Unidas sobre el
desarrollo de los recursos hídricos del planeta, un litro de aguas residuales
contamina ocho litros de agua potable.
La consecuencia de la
contaminación según mediciones en vidas humanas realizadas en el año 2000 es
que más de dos millones de personas mueren anualmente por causa de enfermedades
relacionadas con la calidad del agua o con su escasez.
El agua se contamina, como
dijimos, vertiendo residuos directamente en ríos, arroyos o lagos, algo que es
común en todos los países.
El uso masivo de productos
fertilizantes y pesticidas para protección de suelos agrícolas termina en las
napas freáticas que son usadas tanto para consumo como para riego. La
Organización Mundial de la Salud ha dicho que la utilización de estos productos
es responsable de la muerte de 40.000 personas por año.
En nuestro país se usa agua
para inyectar presión en los pozos de petróleo y gas en los que se necesita de
ella, junto con arenas y otros elementos químicos para poder perforar las
camadas de rocas profundas y de ese modo llegar al fluido y extraerlo,
especialmente en la última década, cuando comenzaron a extraerse estos recursos
no convencionales (shale).
Los gases emitidos por las
industrias y medios de transporte (smog) contaminan el aire y consecuentemente
los espejos y cursos de agua cuando llueve, ya que las precipitaciones
arrastran el colchón de gases tóxicos acumulados en la atmósfera, lo que suele
llamarse “lluvia ácida”.
El desperdicio que produce
la merma o pérdidas en las redes de distribución por diversas causas, como ser
deterioro en cañerías por vejez, pinchaduras, roturas por sismos u obras
públicas, u oxidación es otro problema de difícil solución porque requiere
ingentes recursos financieros para su mantenimiento en condiciones óptimas.
Vale la pena recordar que esta pérdida se estima entre 20% y 40%, según el
grado de mantenimiento y las ciudades en que se mide.
Los problemas crecientes en
la disponibilidad de agua dulce apta para consumo humano son tantos y tan
graves que ya se ha comenzado en los países más adelantados a desarrollar
procesos avanzados de reciclado, así como de desalinización del agua de mar.
En el medio científico se
afirma que el agua representa un riesgo que es ignorado por la mayor parte de
las poblaciones y afirma que a la gente es algo que no le preocupa hasta que lo
sufre, además de que pocos lo ven como un recurso en peligro.
Consecuentemente, el mundo
debe lidiar con esa ignorancia que no ayuda a resolver el problema de la
escasez, el sobreuso, el desperdicio y la contaminación.
Algunos países invierten
muchos recursos en la conservación y purificación del agua, son muy pocos los
que han logrado buenos resultados. Este es un problema que requerirá un gran
cambio cultural mundial, si es que seriamente se busca darle solución y evitar
así eventuales nuevos peligros de conflictos adicionales a los ya existentes,
que son muchos.
El gran problema del agua no
es otro que la gestión. Gestión, por ejemplo, en el tratamiento de aguas, en la
contaminación o el mantenimiento de las redes de distribución en el mejor de
los casos. El control de los recursos y de su distribución en el peor. Esto
último, por supuesto, está asociado a la economía. Pero en el caso del agua,
supone un razonamiento circular ya que ambos aspectos están íntimamente ligados
ya que sin agua no puede haber un florecimiento industrial ni una sociedad
próspera.
“El agua es un factor
determinante” explica Rubén Ruiz. Esto se debe a múltiples factores pero
destacaría el acceso al agua potable y al saneamiento de toda la población es
uno de los más importantes.
Problemática del agua en León, Guanajuato
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de
León (SAPAL) indica que esta ciudad, de un millón 400 mil habitantes, sólo
tiene reservas para los próximos 10 años, y en la actualidad 220 mil familias
no cuentan con ese servicio en forma regular.
En 2005 se determinó cambiar el proyecto a El
Zapotillo, también en Jalisco, por lo que se elevaron los costos de la obra y
ésta se aplazó. En noviembre de 2006, semanas antes de que Fox Quesada dejara
la Presidencia, se firmó otro convenio para acelerar la construcción e incluso
se destinaron 8 mil millones de pesos más. Se dijo entonces que la construcción
iniciaría el primer semestre de 2007, pero a la fecha está detenida.
“Los tres son culpables de
que la ciudad más importante de Guanajuato no tenga agua y cada vez sea más cara
para los leoneses”, acusa Juan García Hurtado, dirigente del Frente de Acción
Ciudadana. El encono entre los ex gobernadores –uno ex secretario de
Gobernación de Felipe Calderón y el otro director del Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología–, “provocó que en León el agua se tenga que pagar a precio
de oro”, dice García Hurtado.
El Sistema de Agua Potable y
Alcantarillado de León (SAPAL) indica que esta ciudad, de un millón 400 mil
habitantes, sólo tiene reservas para los próximos 10 años, y en la actualidad
220 mil familias no cuentan con ese servicio en forma regular.
Dado el déficit, las autoridades han
buscado alternativas de abasto, la más importante, pero fallida, fue el
proyecto de la presa Río Verde, en Jalisco, que abastecería a León, impulsado en
diciembre de 2000 por el entonces presidente Vicente Fox, quien confió en que
los gobernadores de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, y de Guanajuato, Juan
Carlos Romero Hicks, se pondrían de acuerdo por ser panistas, igual que él,
pero sólo provocó el encono entre ambos.
Por lo anterior, en 2005 se determinó
cambiar el proyecto a El Zapotillo, también en Jalisco, por lo que se elevaron
los costos de la obra y ésta se aplazó. En noviembre de 2006, semanas antes de
que Fox Quesada dejara la Presidencia, se firmó otro convenio para acelerar la
construcción e incluso se destinaron 8 mil millones de pesos más. Se dijo
entonces que la construcción iniciaría el primer semestre de 2007, pero a la
fecha está detenida.
“Los tres son culpables de que la
ciudad más importante de Guanajuato no tenga agua y cada vez sea más cara para
los leoneses”, acusa Juan García Hurtado, dirigente del Frente de Acción
Ciudadana. El encono entre los ex gobernadores –uno ex secretario de
Gobernación de Felipe Calderón y el otro director del Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología–, “provocó que en León el agua se tenga que pagar a precio
de oro”, dice García Hurtado.
Que cada vez se necesite traer agua de
lugares más apartados a esta ciudad encarece el recurso, afirma el alcalde de
León, el panista Vicente Guerrero Reynoso, por lo que calcula que el costo de
producción por metro cúbico con la puesta en marcha de la presa El Zapotillo
alcanzará 2 mil millones de pesos: “no es broma, eso costará traer agua desde
allá a la ciudad, y ese costo, sin duda, lo deberán pagar los consumidores”,
advierte.
Para impulsar una cultura de cuidado
del recurso, el SAPAL solicitó, y obtuvo, un incremento en la tarifa de 7.3 por
ciento anual para 2008; la reacción de los capitanes de las industrias
restaurantera, hotelera y de la curtiduría (quienes más consumen) acusaron al
organismo de querer desecar “los bolsillos de los empresarios con costos
altísimos”, detalló José María Padilla, presidente de la Cámara de la Industria
de la Curtiduría.
El
problema de León es que no hay agua, se han abatido los mantos freáticos y los
arroyos están gravemente contaminados por las descargas de químicos de la
industria del cuero y el calzado, “así que en León no hay agua, y la que hay
está contaminada y no sirve para nada”, declaró Carlos Chacón Calderón,
presidente de la Asociación de Grupos Ecologistas de León.
La
problemática hidráulica en Guanajuato
Localizado
en el corazón de la República Mexicana, el estado de Guanajuato es un sitio de
relevancia histórica y contiene riquezas naturales que lo vuelven propicio al
desarrollo económico. Sin embargo, la disponibilidad de agua decrece constantemente
y los retos para el abastecimiento se vuelven complejos.
El
principal problema de Guanajuato es la contaminación de sus ríos. La
contaminación industrial por hidrocarburos, solventes, cromo y la utilización
de agroquímicos ocasiona una disminución de la disponibilidad del agua para los
usos productivos, abastecimiento local y deterioro de la calidad del agua
superficial.
La
disponibilidad de las aguas superficiales en algunas regiones es nula y las
aguas subterráneas han sido explotadas en un 35% más allá de su recarga
natural, además del deterioro ambiental del Alto Lerma.
Mediante
la construcción de grandes presas y distritos de riego, las autoridades de
Guanajuato han aprovechado las aguas superficiales (ríos, lagos, lagunas y
presas) y los escurrimientos del río Lerma y sus afluentes.
De
esta manera, dado que actualmente casi toda el agua superficial de la entidad
está aprovechada y sólo hay pequeños volúmenes disponibles, se ha decretado el
estado de veda, la cual no permite la apertura indiscriminada de nuevas áreas
de cultivo.
Según
reporta la Comisión Nacional del Agua (CNA), existe un déficit en Guanajuato de
850 millones de metros cúbicos de agua por año, a pesar de que se presenta una
recarga de los mantos acuíferos de mil 886 millones de metros cúbicos por año
de agua subterránea (pozos y manantiales) y mil 416 de metros cúbicos de agua
superficial.
En
todos los acuíferos del estado existe una sobreexplotación de acuíferos, lo
cual es consecuencia de una ruptura en el equilibrio que debe haber entre la
recarga de los almacenamientos subterráneos del agua proveniente de la lluvia y
la extracción por bombeo de pozos. En la entidad hay aproximadamente 16 mil
pozos, lo que equivale a cerca de 25 por ciento de todos los pozos del país.
El
resultado es que la sobreexplotación en esta entidad está provocando descensos
en los niveles del agua subterránea que oscilan entre uno y tres metros al año.
Esta situación a su vez provoca que los costos de operación de los pozos se
incrementen constantemente y alcancen en algunas zonas profundidades de bombeo
de hasta 450 metros.
Por
otra parte, el descenso del nivel del agua subterránea causa asentamientos del
terreno, produce fallas que afectan a la infraestructura urbana en ciudades
como Celaya, Irapuato, Abasolo y Silao. Por ejemplo, en el área de Villagrán,
las fallas afectan al principal canal de distribución de agua para riego, donde
además se presentan, ocasionalmente, fugas de grandes volúmenes del vital
líquido.
En
la entidad guanajuatense se han registrado seis mil 963 establecimientos de
producción industrial, de los cuales al menos 60 son generadores de
contaminación clasificados como altamente contaminantes y 139 como
contaminantes (como son los giros petroquímico, alimenticio y textil). Se calcula
que se genera un volumen anual de 175 millones 800 mil metros cúbicos de aguas
residuales y una aportación de contaminantes del orden de 454 mil 609 toneladas
por año.
Las
zonas donde el agua alcanza sus más altos niveles de demanda se ubican en los municipios
que integran el corredor industrial del bajío (Apaseo el Grande, Celaya,
Villagrán, Salamanca, Irapuato, Silao y León) y es donde se localiza el 60 por
ciento de las industrias del estado.
Por
desgracia, en el área industrial la instalación de sistemas de tratamiento de
aguas residuales es aún muy bajo, aunque está creciendo de manera paulatina.
Según estimaciones de las autoridades de la CNA, 60 por ciento del agua
contaminada en los principales cuerpos superficiales de Guanajuato se encuentra
muy contaminada, 25 por ciento contaminada y el restante 15 por ciento presenta
una calidad aceptable para los usos a los cuales se destina.
Es
evidente que el desarrollo de Guanajuato se encuentra íntimamente ligado con el
adecuado aprovechamiento de los recursos hidráulicos y contribuye de manera
notable al bienestar nacional, ya que en la entidad se produce una cantidad
importante de alimentos, además de que se presenta un constante crecimiento y
desarrollo industrial. Por ello las autoridades están preocupadas por el
destino que tiene el agua y por el manejo eficiente y racional que se le debe
dar.
Frente
a la problemática del agua que enfrenta la entidad, las autoridades de la CNA
hacen un llamado a los sectores productivos para que adopten cualquiera de los
sistemas de tratamiento de agua antes mencionados. Los acuíferos pueden ser
contaminados por el hombre de diferentes maneras desde la superficie de la
tierra.
El
uso excesivo de pesticidas en la agricultura, las descargas de aguas residuales
domésticas sin tratamiento o una mala disposición de residuos peligrosos por
parte de las industrias son algunos ejemplos. La descontaminación de un
acuífero resulta muy difícil y costosa, por ello es preferible prevenir su
contaminación.
En
la actualidad, las principales corrientes de agua de ríos como Guanajuato,
Lerma o Turbio, tienen graves problemas de contaminación. El hecho de extraer
más agua del acuífero de la que se le puede recargar, ocasiona que el pozo
produzca menos líquido cada vez, hasta llegar a secarse por completo.
Los
pozos, por lo tanto, son muy importantes para el ser humano y son el principal
medio para proveer agua para el uso doméstico, para riego en la agricultura y
para la industria, ya que el agua superficial es cada vez más escasa.
Falta de agua, problema apremiante de Guanajuato
GUANAJUATO, Gto.- Según los
resultados del “Diagnóstico Climatológico y Prospectiva sobre la Vulnerabilidad
al Cambio Climático en el Estado de Guanajuato” --elaborado por el Centro de
Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Guanajuato y el Instituto Estatal de
Ecología--, de 1998 al 2004 el déficit hídrico aumentó de manera drástica,
colocando al estado de Guanajuato en sobreexplotación, siendo éste un factor
negativo para el desarrollo económico y social.
Dicho diagnóstico advierte
que en pocos años la falta de agua sería uno de los grandes problemas, ya que a
partir del 2030, algunas de las presas y pozos que la región tiene reducirán
considerablemente su nivel, lo que llevaría a la falta de cosecha y por ende la
falta de alimentos, así como diferentes efectos negativos en el transcurso de
los próximos años, como son la elevación y disminución de temperaturas y la
escasez de lluvias. Todo esto como resultado de los efectos del cambio
climático.
En la víspera, la propia
Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAG), advirtió que a Guanajuato le
quedan 14 años con agua.
En Guanajuato, la
agricultura consume 90.4% de la disponibilidad total de agua superficial y
subterránea, pero a falta de una eficiente tecnificación, se desperdicia un gran
porcentaje del vital recurso.
El coordinador de este
proyecto, doctor Miguel Ángel Trinidad, dijo que la Universidad de Guanajuato
comparte estos resultados con las instancias correspondientes para que analicen
la información y de esta manera puedan crear alternativas que permitan
minimizar el efecto negativo que las tendencias actuales han originado.
Expuso que una de las
propuestas es concientizar a los agricultores, y mostrarles alternativas de un
consumo adecuado, para que el desperdicio de agua sea nulo y recuperar parte de
este recurso hídrico, y a su vez se pretende crear ajustes en estos escenarios
con toda la sociedad para que el futuro no sea tan dramático.
Al mismo tiempo, el experto
destacó que actualmente la Universidad de Guanajuato y la Universidad de Texas
A&M trabajan en la creación de un nuevo proyecto de diagnóstico climático
especializado para los estados de Colima, Nuevo León, Michoacán, Jalisco,
Aguascalientes y Guanajuato.
Este nuevo proyecto estaría
a cargo de maestros y tesistas de la Universidad de Guanajuato, creando con
esto nuevas herramientas y modelos propios, que repercuten en la educación, en
la formación de recursos humanos y en la generación de recursos económicos que
beneficien a la universidad y por ende a la sociedad.
Información proporcionada
por El Financiero Bajío.
El Programa Hidráulico de
Guanajuato constituye la estrategia integral para la solución de la
problemática del agua en el estado de Guanajuato, en tres aspectos
fundamentales: Primero, coadyuvar a que se revierta el desequilibrio
hidrológico, mediante la ejecución de estudios y la implementación de acciones
de uso eficiente del agua con la participación de los usuarios. Segundo,
incrementar la eficiencia, cobertura y calidad de los servicios de agua
potable, alcantarillado y saneamiento en zonas urbanas y rurales. Tercero, dar
soporte institucional al manejo integrado del agua mediante la adecuación y
consolidación del marco jurídico, recursos humanos, valores sociales y recursos
financieros.
En términos del balance
hidráulico, el objetivo es incorporar mayores volúmenes mediante el ahorro de
agua, el tratamiento de aguas residuales para facilitar su intercambio por
aguas de primer uso y la incorporación de agua de cuencas externas a la
Lerma-Chapala, mediante el fortalecimiento a los sistemas usuarios, públicos o
productivos y transformaciones productivas que aseguren un desarrollo económico
sustentable y una ventaja competitiva permanente para Guanajuato a partir del
buen uso del agua. De ahí se derivan las metas del Plan de Gobierno.
En el ámbito de la gestión
del agua, entre 2000 y 2004 se concluyeron los estudios geohidrológicos y
modelos matemáticos de 15 zonas acuíferas, modelos que están sujetos a un
proceso de calibración automatizada y auditoría técnica para incorporarles la
información que permanentemente se genera, por ejemplo a través de la medición
anual de niveles en 940 pozos piloto.
Fueron perforados 12 pozos
piezométricos, exclusivamente dedicados a la medición de niveles; fueron
instaladas 28 estaciones climatológicas y 9 hidrométricas; se integró un
proyecto de Centro de Información Hidroclimatológica de Guanajuato, se
desarrollaron 3 mapas de vulnerabilidad acuífera; se generó un programa de
computadora para analizar, a través de modelos lluvia-escurrimiento, la
vulnerabilidad del territorio frente a inundaciones.
Asimismo, las 15
organizaciones de usuarios —14 COTAS y un Consejo Estatal Hidráulico— han
seguido recibiendo el apoyo financiero y técnico del Gobierno del Estado a
través del Fideicomiso para la Participación Social en el Manejo del Agua. En
cuanto a la mejora de la eficiencia, calidad y cobertura en los servicios
públicos, al iniciar la administración ya se habían llevado a cabo 41 catastros
de agua potable, 41 de alcantarillado y 42 padrones de usuarios, la
modernización de 42 sistemas comerciales, así como la integración de 13 planes
maestros, información que sirvió de base para la labor de fortalecimiento de
los sistemas emprendida por la actual administración estatal.
Problemática del agua a nivel nacional
En
México, la distribución geográfica del agua no coincide con la distribución
geográfica de la población. El volumen de agua renovable promedio en el país
percápita es de 4028 metros cúbicos por habitante por año. Sin embargo existen
diferencias sustanciales entre el sureste y el noreste del territorio; se
observan áreas con gran escasez de agua y regiones con frecuentes eventos
hidrometeorológicos que significan costosas inundaciones y afectación de
asentamientos humanos e infraestructura.
En
la zona centro-norte del país se concentra 27% de la población, se genera 79%
del PIB y se cuenta con solo 32% del agua renovable; en cambio, en la zona sur
donde existe el 68% del agua del país, se asienta solo 23% de la población y se
genera 21% del PIB.
La
mala calidad del agua superficial limita su aprovechamiento, en términos de DBO
(demanda biológica de oxigeno):
Ø 22.7% del agua superficial se encuentra contaminada o
fuertemente contaminada
Ø 33.2% del agua superficial tiene calidad aceptable.
Ø 44.1% del agua superficial observa calidad buena y
excelente.
La
cobertura nacional de agua potable es de 91.6%. En zonas urbanas la cobertura
es 95.4%. En zonas rurales (localidades menores a 2500 habitantes) , la
cobertura es 78.8% debido a la dispersión de la población en condiciones
fisiográficas complejas , y la dificultad técnica y/o financiera de desarrollar
sistemas de agua potable , alcantarillado y tratamiento de aguas residuales .
Si
bien oficialmente 92.0% de la población tiene acceso al servicio público de agua potable, dicho porcentaje disminuye
dramáticamente cuando se considera su calidad.
El
78% del agua se utiliza para fines agropecuarios
Ø La eficiencia de conducción y distribución es de 86% y
76% respectivamente.
Ø El sector agropecuario genera 62% de las agua residuales
( cargas orgánicas, plaguicidas , y fertilizantes , entre otros contaminantes).
Ø El agua para usos agropecuarios es virtualmente gratuita,
no paga derechos por el uso del recurso y además recibe un alto subsidio en el
costo de la energía para los casos en los que utilizan aguas subterráneas, lo
cual promueve la ineficiencia y la sobre explotación.
De
los 653 acuíferos, 106 se encuentran sobreexplotados , especialmente en zonas
de interface agrícola y urbana , lo que plantea un horizonte previsible de
agotamiento y la contaminación por minerales naturales que significan graves
problemas de salud pública (por ejemplo, arsénico ).
La
mayoría de los de los organismos operadores de sistemas de agua para servicio
público son ineficientes y opacos ; funcionan con criterios políticos y
clientelares , no están debidamente profesionalizados , dependen de cuantiosos
subsidios , y no están constituidos como empresas publicas sujetas a reglas claras y
transparentes de gobierno.
En
las ciudades se desperdicia alrededor de 40% de agua, por fugas en las redes de
abastecimientos y distribución y tomas domiciliarias.
Solo
47.5% de las agua residuales colectadas recibe tratamiento, y solo un
porcentaje mucho más bajo (difícil de precisar por la falta de monitoreo y
vigilancia ) cumple con las normas de
calidad de las descargas .
Las
tarifas de servicio público son fijadas políticamente por los congresos y, con
frecuencia, no son suficientes para asegurar la autosuficiencia de los
organismos operadores, además de que algunos se manipulan con fines político
clientelares.
Constitucionalmente,
los municipios tienen las facultades de ofrecer el servicio público de agua y
de tratar las aguas residuales con este justificativo la Federación ha
descuidado responsabilidades de regulación sobre los organismos operadores
municipales. En el mejor de los casos, la regulación está a cargo de los
gobiernos estatales.
¿Cuál
es el problema del agua?
En
la mayoría de las regiones el problema no es la falta de agua dulce potable
sino más bien la mala gestión y distribución de los recursos hídricos y sus
métodos. La mayor parte del agua dulce se utiliza para la agricultura, mientras
que una cantidad sustancial se pierde en el proceso de riego.
¿Cuáles
son las causas por la contaminación del agua?
El
ser humano es el principal causante de la contaminación del agua, que puede
verse afectada de muchas maneras: con el vertido de desechos industriales; por
culpa del aumento de las temperaturas, que provocan la alteración del agua al
disminuir el oxígeno en su composición; o a causa de la deforestación que
origina la aparición de sedimentos y bacterias bajo el suelo y la consiguiente
contaminación del agua subterránea.
El
agua es el recurso básico para garantizar la vida de todos los seres vivos del
planeta. Sin embargo, su escasez y la contaminación provocan que millones de
personas tengan un acceso deficiente a este bien tan necesario. Aunque existen
técnicas como la depuración o la desalación que facilitan el tratamiento, el
uso y el consumo de agua en zonas con problemas de calidad o abastecimiento, en
primer término es necesario evitar su contaminación.
Problemática
del agua a nivel nacional
La problemática de agua en México es muy
grande, de acuerdo a estudios realizados
por Mesfin Mekonnen y Ajen Hoekstra México es uno de los primeros 7
países donde hay más insuficiencia de agua.
Las principales causas son: la distribución desigual, el indebido
saneamiento del recurso vital, la pobre innovación en el sistema hídrico y su
precario mantenimiento, la sobre explotación y contaminación de los recursos
hídricos, los altos subsidios (precios) del agua, el despilfarro y fugas
cotidianas, etc.
De los 653 acuíferos que hay en México, 106 se
encuentran sobreexplotados, especialmente en zonas de interfase agrícola y
urbana, lo que plantea un horizonte previsible de agotamiento y de contaminación.
La mayoría de los organismos operadores de sistemas de agua para
servicio público son ineficientes y opacos; funcionan con criterios políticos y
clientelares, no están debidamente profesionalizados, dependen de cuantiosos
subsidios, y no están constituidos como empresas públicas sujetas a reglas
claras y transparentes de gobierno.
En las ciudades se desperdicia alrededor de 40% del agua, por fugas en
las redes de abastecimiento y distribución y tomas domiciliarias.
Sólo 47.5% de las aguas residuales colectadas recibe tratamiento, y sólo
un porcentaje mucho más bajo (difícil de precisar por la falta de monitoreo y
vigilancia) cumple con las normas de calidad de las descargas.
Está ausente en la población una suficiente cultura de pago por los servicios
de agua, de uso responsable, de calidad ambiental, y de exigencia a los
gobiernos municipales por un servicio de calidad.
Para Haftendorf resulta imprescindible diferenciar los conflictos por el
agua desde el punto de vista analítico. Esta autora distingue tres tipos de
conflictos:
1. Conflictos en el
uso: referentes al consumo humano, riego, generación de electricidad, etcétera.
2. Conflictos por la
contaminación
3. Conflictos de
distribución debido a la escasez.
Por su parte, Boris Graizbord, señala que los conflictos por el agua
surgen y se vuelven severos si:
1. La cantidad de la disponibilidad de agua y su calidad es baja y no se
cuenta con otros recursos o sustitutos a un precio razonable;
2. Los derechos de agua están mal concebidos, no definidos;
3. Los impactos, o externalidades, son claramente ostensibles y
directos.
Conclusión
En México hay serios problemas de agua que
afectan a la mayoría de la población, no solo mexicana, sino mundial y es algo
que no se puede ignorar o dejar de lado.
Si queremos mejorar el problema de escasez de
agua debemos buscar soluciones viables y ponerlas en marcha lo antes posible
antes de que el problema se agrave más y llegue a un punto donde no haya
solución.
Para lograr esto algunas de las soluciones
serian:
Ø El uso adecuado de productos por parte de las industrias para
la prevención de la contaminación, así como prácticas que reduzcan el uso de
materiales peligrosos para así proteger los recursos naturales. A su vez, otra
medida preventiva sería el cambio del producto incluyendo modificaciones en la
composición para reducir el volumen y la toxicidad de los residuos durante el
ciclo de vida de estos. De esta manera cuidamos y protegemos a los ecosistemas
y al medioambiente en general.
Ø Plantar árboles en las oriyas de ríos y lagos para evitar la
erosión y así conservar su profundidad.
Ø disminuir el uso de combustibles fósiles para que no
contaminen.
Ø Controlar los vertidos.
Ø Dar un mejor mantenimiento al sistema hídrico.
Ø Educar mejor a las siguientes generaciones sobre el buen uso
y cuidado del agua.
Si todos aportamos con pequeñas acciones a
solucionar la problemática de agua haremos del país y del mundo un lugar mejor
y crearemos un mejor futuro para las próximas generaciones.
Bibliografía
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